Circuló en México una “Convocatoria a los periodistas profesionales mexicanos”, dirigida a reporteros, editores y jefes de noticias o de información.

El texto lo emitió el movimiento juvenil/estudiantil #YOSOY132 que reúne a cientos de miles de estudiantes mexicanos y que irrumpió con solidez y creatividad en el escenario político, social y electoral de México, convirtiéndose en un sujeto análogo al movimiento estudiantil chileno.

Pues bien, #YOSOY132 se dirigió a los profesionales y trabajadores de la prensa para plantear, desde la sociedad, temas sensibles sobre el ejercicio del periodismo. Su contenido es válido no sólo para México, también para Chile y otros países del Hemisferio.

La carta partió señalando a los periodistas: “Sabemos que es muy probable que desde hace tiempo te han mandado línea para publicar en cierto sentido, modelar las notas y ocultar realidades, a cambio de conservar tu empleo o asegurarte una supuesta trayectoria. Pero ¿esa es acaso tu vocación como comunicador?”

Frente a la interrogante, los jóvenes/estudiantes sostuvieron: “Periodista profesional, los ciudadanos mexicanos estamos a tu lado. Deseamos que tu micrófono, tu pluma y tu cámara reflejen la verdad de nuestro México. Apoyamos tu inteligencia, tu análisis y también defendemos tu valentía…”

#YOSOY132 advirtió en su misiva que “dejaremos de apoyar y colaborar con los medios que mienten o distorsionan la verdad, así como a sus anunciantes”. Agregó que “nos ofenden y enardecen las notas hipócritas y propagandísticas. Y en su lugar escucharemos y respaldaremos las voces, letras e imágenes de quienes difunden con certeza los hechos. Aplaudimos, admiramos y propagamos a quienes muestran con contundencia la realidad, aunque nos duela”.

En otra parte se señaló, hablándole a los profesionales de la prensa, que “apreciamos la perspectiva editorial de tu medio y tu postura personal: tus opiniones formadas nos invitan a la reflexión, al diálogo en serio y a ampliar el sentido de nuestra vida social. Sólo te pedimos (refiriéndose a los periodistas) que las separes claramente de los hechos, de los patrocinios comerciales y de los acuerdos políticos”.

Se apareció un desafío a la prensa y a quienes la hacen: “Muéstranos con actos repetidos que tu agenda a favor de la Verdad está antes que tu perspectiva personal y los ciudadanos te respaldaremos. Desarrolla un medio noticioso donde la objetividad impere sobre el interés comercial o político y sin duda contarás con nuestra preferencia…”

#YOSOY132 planteó a periodistas, editores y jefes de medios que “si estás afectado, deja ya de colaborar con quien te pide que traiciones a la Verdad y renuncies a tus convicciones a cambio de migajas y amenazas. El momento de actuar es ahora. México te necesita como portavoz de la Verdad, que no es propiedad de nadie, sino evidencia de la realidad de todos. Deseamos verte y leerte en ese rol”.

La carta impactó en la conciencia y en la actividad de los periodistas honestos y críticos de México.

El mensaje de #YOSOY132 fue una interpelación a todos los periodistas, absolutamente a todos.

Fue quizá la primera vez que desde la sociedad civil llegó un mensaje tan directo y explícito a los periodistas. También a los medios. A sus vicios, déficit, censuras, dependencias (de los avisadores y empresarios), tergiversaciones, mentiras, hipocresías, distorsiones, las informaciones moldeadas.

Posteriormente vino una acción. Miles de jóvenes/estudiantes de #YOSOY132 efectuaron perfomance en vías públicas, acciones en el Metro y terminaron con un masivo cerco en torno de las instalaciones de TELEVISA en avenida Chapultepec, donde está el edificio emblemático de la televisora privada.

Como que al cerco informativo se le respondió con el cerco social.

Desde esa carta de interpelación hasta la acción de cerco, se instaló en la sociedad mexicana una mirada cuestionadora, desconfiada, crítica, molesta sobre los medios de prensa y particularmente sobre las televisoras hegemónicas, las mismas que, por cierto, pactaron con un candidato presidencial y un partido y demonizaron y arremetieron contra los estudiantes, la oposición y en contra de #YOSOY132.

¿Podría ocurrir algo así en Chile? ¿No hay condiciones para que desde la sociedad civil chilena surja ese tipo de interpelación a periodistas y medios de prensa? ¿Está lejano el día que haya una acción de cerco masivo en torno de las oficinas de El Mercurio, La Tercera, TVN, Canal 13 u otros medios? ¿Acaso en nuestro medio periodístico –del que muchos y muchas somos parte- no hay dependencia de los avisadores, no hay pautas de tergiversación, no se criminaliza y desacredita al movimiento estudiantil, no hay hipocresía, no hay molduras editoriales, no hay distorsión, no hay mentiras? ¿No es cierto que los medios empresariales y otros tienen pactos con el poder político, económico e institucional? ¿No es cierto que grandes consorcios y destacados políticos no pueden ser tocados por la prensa tradicional? ¿Es falso decir que la prensa y muchos periodistas van con todo contra el movimiento social y sectores de la sociedad civil? ¿No es válido y hora de que desde la sociedad se reclame por todo ello?

Tal vez pronto le llegue una carta a los periodistas y a los medios de comunicación en Chile.-

 

 

 

 

 

 

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